domingo 24 de julio de 2011

Brasil en cortos.

Estuve en Brasil dos semanas por cuestiones de trabajo. Me quedé en Sao Paulo, específicamente en un lugar que se llama Campinas (Barrio Cambuí). Ese era el lugar donde estaba el hotel. Las oficinas quedan en un lugar que se llama Hortolandia. Sí, estuve en la Tierra del Orto. Orto como tal no suena mal cuando el término es bien utilizado… De Wikipedia: “El origen del término se debe a que, cuando un astro asoma en el horizonte, parece ascender en ángulo "recto" con él (la trayectoria del astro y el horizonte son "ortogonales"). "Orto" y "salida" son sinónimos. El antónimo de orto es ocaso.” En Argentina el uso del orto es diferente. Acá les dejo la definición que encontré en un sitio de internet: “orto. Vulgarmente, el trasero humano. La palabra tiene su etimología, dado que si recuerdan algo de geometría elemental, dos líneas ortogonales son las que forman ángulo recto; y el recto, en el cuerpo humano... bien, ya me entienden.” En fin, ese lugar es literalmente el culo del mundo, no hay nada. Yo fui y regresé. Me pueden considerar un sobreviviente. Teoría personal: Ese lugar lo nombró así un argentino que iba de paso y que estaba enfadado.

Las mujeres. Todos pensamos, o al menos eso creo yo, que las mujeres brasileñas son como sacadas de un anuncio de Reef. Error. Las “Hortolandeses” no eran la gran cosa. En Sao Paulo no vi gran cosa. Hacia el final de mi viaje estaba decepcionado y pensé que lo de las mujeres bellas eran habladurías inventadas por otros hombres que al igual que yo, se sentían engañados y querían vengarse con los demás. El mito se develó mi última noche en el lugar. Fuimos a un bar espectacular a donde la más fea era linda. No eran morenas, como lo hubiera pensado. Todas eran rubias como sacadas de una película. Bellas todas. Un detallazo.

El valor de las cosas. En Brasil lo más barato es caro. Un dólar es el equivalente de 1.6 reales. Todo es caro. No hay cosas baratas. Por cenas o por almuerzos no muy elaborados fácilmente se pagan hasta 80 reales. Los taxis son súper caros (del hotel a la tierra del Orto cuestan más o menos 50 reales… en Costa Rica eso fácilmente costaría la mitad). Con la ropa es lo mismo. ¿Un whisky sencillo en un bar? 30 reales…

El sabor de la comida. Delicioso. Increíble. Un desperdicio llevar a un vegetariano. Los cortes de carne son espectaculares. Demasiado pero demasiado rico. En la nota atípica: Probé costillas de jabalí. Estaban buenas más no de morir.

El idioma. Siempre he odiado el portugués. Es como hablar mal el español. Es como alguien hubiera decidido hablar MUY mal el español y hubiese institucionalizado semejante aberración como un idioma. De ahora en adelante cuando la gente hable mal y mate el castellano estarán hablando portugués. Lo sigo odiando. Cosas que me hacían gracia: al iPod le dicen /aipóyi/… a internet le dicen /internéchi/… al ping pong le dicen /pingui-pongui/… a Facebook le dicen /feisbuki/… y así siguen. Lo dicho, eso es un dialecto que no le ha dado nada provechoso a la humanidad.

El arte. Espectacular. Fui al Museo de Arte de Sao Paulo (MASP… ellos le dicen /Maspi/). Es como de primer mundo en cuanto a las obras que tienen. Lastimosamente la iluminación de los cuadros no es la mejor y tampoco los han conservado como es debido. Marcos quebrados y lienzos craquelados son la constante. Pero en fin, es un deleite. ¿Artistas? León Ferrari, Chagall, Ernst, El Bosco, Wega Nery, Amelia Toledo, Carlos Prado, Rodin, Rafael, Courbet, Matisse, Delacroix, Daumier, Boldini, Degas, Monet, El Greco, Francisco de Zurbarán, Dalí, Joshua Reynolds, Thomas Gainsborough, Tiziano, Rubens, Goya, Toulose Lautrec, Van Gogh, Renoir, Van Dyck, Picasso, Modigliani, Botticelli, Siqueiros, y un largo etcétera. Había una exposición que se llamaba Olhar e ser visto (Ver y ser visto). De retratos y autoretratos... Se dividía en las siguientes secciones: Tema A O retrato da pompa. Tema B O recursoa cena. Tema C Eu mesmo. Tema D Retratos modernos. Tema E Desconstrução. Muy interesante.

Así mismo había una exposición de Yann Arthus Bertrand. Información sacada de internet: Seis mil millones de otros (6 milliards d’Autres), una idea de Yann Arthus-Bertrand, se reúnen 5.000 retratos-video realizados en 75 países por Sybille d’Orgeval y Baptiste Rouget-Luchaire. Yann Arthus-Bertrand (13 de marzo de 1946) es un renombrado y conocido fotógrafo francés. Originalmente su especialidad era la fotografía de animales, pero luego cambió su rumbo a la fotografía aérea siendo una de sus fotos más conocidas la de un bosque con forma de corazón en Nueva Caledonia, que ha sido utilizada como portada para sus libros The Earth from the air (la Tierra vista desde el cielo). Ha publicado más de 60 libros con sus fotografías tomadas desde helicópteros y globos aerostáticos (como las del vídeo). Su trabajo ha sido publicado varias veces en la revista National Geographic y ha sido exhibido en diversos países. Acá les dejo el www: http://www.6milliardsdautres.org/

Aparte del MASP visité también la Pinacoteca. De internet: La Pinacoteca del Estado de São Paulo (en portugués Pinacoteca do Estado de São Paulo) es una institución cultural brasileña dependiente de la Secretaría de Cultura del Estado de São Paulo. Su sede principal se encuentra en el Jardim da Luz, en la Ciudad de São Paulo. Además, ocupa también un espacio llamado Estación Pinacoteca, antigua sede del DOPS, y un edificio en el Parque do Ibirapuera. Es uno de los más importantes museos de arte de Brasil y reúne en su acervo más de seis mil obras, entre pinturas, esculturas, collages, dibujos, tapices, vajilla y objetos de porcelana. La colección abarca la historia de la pintura brasileña entre los siglos XIX y XX. Es un detallazo de lugar. Súper recomendado.

También tuve la oportunidad de ir al Teatro Municipal y ver un festival de danza moderna. Yo no tenía muchas ganas de ir por que “teatro municipal” me sonaba como a pequeño y sin gracia. Error. Es el municipio de Sao Paulo. Según los datos del censo 2010, la ciudad cuenta con una población de 11.244.369. El tamaño del teatro es proporcional al resto de la infraestructura del lugar. Es gigante. La presentación estuvo muy buena.

Las favelas. Sí vi favelas. Pero favela es una palabra genérica para un asentamiento informal. No las vi como en las películas, pero si habían muchas y por todo lado. Caminé del MASP a la Sala Sao Paulo (poco más de 12 KM) y en ese trayecto pasé por lugares MUY feos. Iba solo y de vez en cuando pedía direcciones. Cuando así lo hacía me decían que no le preguntara a desconocidos, que le preguntara solo a la policía. Irónicamente la policía sobraba en los lugares bonitos. En los lugares feos no se encontraban en ningún lugar.

El fútbol. Sí, asistí a un partido de fútbol a pesar de que lo odio. ¿Cómo ir a Brasil y no ver un partido? ¿Los equipos? El Santos de Pelé contra el Palmeiras. De nuevo con lo municipal. El partido se jugó en el estadio municipal pues el del Palmeiras está siendo remodelado. Muy grande. Mucha vigilancia. No me dejaron entrar con un periódico pues es prohibido. Las “torcidas” (barras) los toman, los encienden y los tiran en llamas hacia abajo. Es prohibido entrar con papel. Yo, como es de esperar, estaba cargando un libro de un museo. Me iban a hacer botarlo (en cuyo caso hubiese preferido no entrar al partido), pero al final hicieron una excepción y me advirtieron que el libro era mi responsabilidad. ¿El ambiente? Espectacular. Se vive de principio a fin. La torcida del Palmeiras no dejó de cantar y bailar en ningún momento. Palmeiras 3 – Santos 0. Muy buen partido. Creo que mi odio no es al fútbol en general, antes bien, es en específico en contra del de Costa Rica.

Caipirinha. Sí, me tomé un par. No me matan. Lo mío seguirá siendo el vino o el whisky. Pero en fin, “when in Rome, do as Romans do” :o)

La mujer de mis sueños. A la salida del Teatro Municipal le pregunté a una muchacha que a donde estaba el /metró/, ella me indicó que se dirigía hacia la estación y entonces me fui hablando con ella. Se llamaba Alice (/Alís/ - ¡Arrrg! Maldito dialecto) y estudiaba restauración de arte. Se estaba especializando en papel y ahora justamente estaba llevando cursos para restaurar libros. Se estaba enfocando en el periodo en el que un rey de Francia estaba estandarizando la forma en que estos debían de ser encuadernados (en cuero, con 5 rayas en el lomo)… ¿Luis XIV le pregunté?... Sí, me respondió. Aún no lo he validado, pero no quiero hacerlo para que no pierda el encanto. Hablamos y reímos. Le dije que una conocida había estudiado eso en México. Ella me dijo que se iba a especializar en Italia el año entrante. Vive en Minas Gerais y se llama Alís. Entre más de 11 millones de personas encontré la aguja en el pajar y en fin, la volví a perder. ¿Lo importante? Pues que las hay por ahí que son lindas y curiosas. Todavía hay esperanza.

1 comments:

Liège dijo...

Me ha gustado leer tu relato sobre mi país, apesar de, pero quizá precisamente por tu mirada crítica.
No conozco Hortolândia, la verdad es que ni siquiera me suena, y hay cosas en São Paulo que a mí tampoco me gustan. Pero suele haber muchas exposiciones de arte, conciertos, espectáculos teatrales, etc.
La próxima vez que vengas a Brasil, si te animas a volver, tienes que venir a Rio de Janeiro. Las cosas por acá también están caras y hay muchas favelas, pero en general hay bellos paisajes, buena comida, gente bonita y alegre, buen fútbol (como el del Flamengo), etc. Y el Teatro Municipal de Rio de Janeiro es precioso; el de Niterói, mi ciudad, también es muy bonito. Pero creo que nuestro acento te molestará más que el de los paulistas...
Algunas cosas en castellano también suenan a los brasileños como un portugués mal hablado. Pero a mí me encantan ambas las lenguas.
Bueno, ojalá vuelvas a encontrar a la mujer de tus sueños, aunque sea en tus sueños.