jueves, 27 de diciembre de 2007

De los puntos.

La palabra punto viene del latín "punctum". Tiene muchos significados y diversos usos, usos que le damos a veces de manera inconciente, otros, como un acto volitivo, racional, como algo deseado.

Puntos hay muchos, hay puntos de puntos. Incluso de niño recuerdo la broma del asterisco, ¡que no es más que un punto despeinado! El punto punk.

El punto, en su primera acepción, se define como una señal de dimensiones pequeñas, ordinariamente circular, que, por contraste de color o de relieve, es perceptible en una superficie. Podemos hablar de puntos geográficos, de puntos de referencia, de puntos en juego, o en el campo del amor, de hacer los puntos... "me hacés los puntillos con fulana", "tengo los puntillos". Tenemos puntos en Wall Street... cayó la bolsa tres puntos, subirá diez (que me avisen si eso sucede). Indica un momento particular, una ocasión oportuna, un momento favorable, o bien, desfavorable: llegamos a un punto en la relación en la que no avanzamos; estábamos en un punto tan bueno, que no cabía mejora; llegamos al punto clímax, y hablando del clímax, pues también tenemos el famoso punto "G".

El punto sirve para señalar tendencias, se pueden examinar las cosas desde un punto legal, de uno filosófico, de uno religioso, de uno moral, ¡los puntos! También puede ser lo sustancial o principal en un asunto: "El punto es el siguiente...". Denota el punto también un estado de cocción: la pasta está en su punto. Tenemos también los puntos físicos (¡Ja! ¡Cómo si el punto G no lo fuera! Talvez el más físico de todos los puntos): el punto de congelación, el punto de fusión.

Cuando nos rompemos, pues nos cosen, y por lo tanto nos hacen puntos. Cinco puntadas en el cráneo, como seis puntadas en la barbilla, diez puntadas en mi mano izquierda, puntadas por la operación de la apéndice, como treinta puntadas en mi pierna izquierda (sí, una niñez muy activa tuve), y miles de miles puntadas necesarias para sanar mi corazón.

Tenemos puntos cardinales, el norte, el sur, el este y el oeste... ¡y yo sin mi norte!

Existen los puntos críticos, que físicamente en cada sustancia, el estado determinado por su temperatura y presión críticas; o bien el momento exacto en que ocurre o es preciso hacer algo.

Los hay también de apoyo, que para los efectos personales consideraré solamente los que implican aquello sobre lo que se basa o sustenta algo. ¡Qué doloroso perder un punto de apoyo! No podemos dejar de lado los puntos débiles, que a ratos son el aspecto o parte más vulnerable de alguien o de algo, y a ratos son la mayor fortaleza de uno. Desde un punto de vista médico existen los "de costado", que constituyen un dolor con punzadas al lado del corazón... ¡Ay! ¡Cómo me duele el corazón!

Existen los puntos de observación, que son aquellos que se colocan en las cartas de marear, como resultado de observaciones astronómicas. O bien, desde donde oteamos el dolor que nos rodea.

Nos hablan también de los puntos de partida y de los puntos de referencia. Tenemos puntos de partida hacia algo mejor, y que a veces transitamos tanto por ese camino que se nos convierte en un punto de referencia. Un punto de referencia que se convertirá luego en un mínimo deseado, en algo que te marca y no te abandona, en algo que te va a obligar a buscar "eso" todos los demás puntos que lleguen a tu vida. Ese es mi punto de vista. ¡Hasta la vista tiene punto! Ese punto que se dilata con la percepción del ser amado, ese punto que brilla con el avistamiento de esa persona especial.

Todos esos puntos a veces nos llevan a un punto muerto, un punto que se caracteriza por ser el estado de un asunto o negociación que por cualquier motivo no puede de momento llevarse adelante. Ya la situación "dejó de estar a punto" y necesita alguna revisión. Tenemos los dos puntos, que a veces anteceden un punto de vista; tenemos el punto y coma, que nos pausa un poco más que una coma pero no tanto como un punto a secas. Tenemos el punto y seguido cuando le damos continuación a algo; el punto y aparte cuando se llega a un fin y los puntos suspensivos, cuando no sabemos que pasará...

:_: :_:

7 comentarios:

erik dijo...

Para chabacanear la cultez de tus puntos voy a meter unos puntos que te faltaron... los 5 puntos de Otro Rollo!!!

Punto #1: El Punto guanacasteco... Bomba!!!
Punto #2: El medio punto del bordado.
Punto #3: La comida está en su punto, que sabrosera!
Punto #4: Estoy a punto de caramelo.
Punto #5: Aquí se hace lo que yo digo... y PUNTO!

Mondra dijo...

Los puntos de inflexion! De esos siempre me acuerdo cuando veo un grafico... y me remiten a analizar los cambios que da la vida, en el que la ecuacion le cambia a uno la direccion.

rusbin dijo...

Lucia de una manera muy gentil me recuerda otro, los puntos de encuentro... y es que acaso esto de los blogs no constituye un nuevo punto de encuentro para nosotros en la actualidad?

Gabo dijo...

Y los puntos de giro? que a veces se suceden tan prontos entre sí que nos mareamos en la vida como en un video clip!
Salud por los puntos... me gustan mucho los finales.

ELES dijo...

Buenisimo Rusbin, es admirable como tiene la capacidad de hacer de un tema sin mucha tela que cortar un gran vestido. Entretenido, poetico,

ELES dijo...

e interesante...
saludos

rusbin dijo...

Gracias por pasar Eles. Gracias por el comentario tambien!